Ahora leyendo
El cuadro que inspiró a Andrés Eloy Blanco

El cuadro que inspiró a Andrés Eloy Blanco

Michael Nissnick
Andrés Eloy

Andrés Eloy Blanco (1896-1955) es una de las personalidades más completas del siglo XX venezolano. Fue preso político del gomecismo, diputado, senador, periodista, orador, fundador del partido Acción Democrática, líder constituyente, canciller y exiliado político de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Andrés Eloy Blanco
Andrés Eloy Blanco

Pero por encima de todo, a Andrés Eloy se lo recuerda como el poeta popular por excelencia de Venezuela, pues versos salidos de su pluma como “El limonero del Señor”, “La renuncia”, “Palabreo de la Loca Luz Caraballo”, “Canto a los hijos” o “Coloquio bajo el olivo”, entre muchos otros, ya forman parte del acervo popular criollo.

Un poema, sin embargo, sobresale de entre toda su producción: “Píntame angelitos negros”,  que figura entre los más bellos himnos jamás compuestos en contra de la discriminación racial. Andrés Eloy lo escribió en 1936 tras escuchar una conversación entre una mujer de pueblo y un amigo suyo y que trasladó a los primeros versos del poema:

“Se me murió mi negrito; / Dios lo tendrá dispuesto; / ya lo tendrá colocao / como angelito en el cielo. /-Desengáñese, comadre, que no hay angelitos negros”.

Andrés Eloy Blanco

Asimismo, el poeta también se inspiró en una pintura actualmente expuesta en una iglesia caraqueña.

Virgen Lírica

En la avenida San Martín de Caracas, frente a la Plaza Capuchinos, se alza la iglesia de San Juan Bautista, también conocida como “iglesia de los capuchinos”. Aunque la edificación original data de finales del siglo XVIII, el templo actual se erigió en 1869.

Andrés Eloy
Iglesia San Juan Bautista

El interior de la iglesia exhibe diversas obras de arte, entre las que destaca un cuadro realizado en la década de 1930 por el pintor Pedro Centeno Vallenilla.

La obra de Centeno Vallenilla (1899-1988) se caracteriza por su idealización del pasado histórico venezolano, con especial énfasis en los caciques indígenas y los próceres independentistas.

Pedro Centeno Vallenilla

Su trabajo figura en edificios públicos como la Asamblea Nacional, donde puede admirarse el mural “Venezuela recibiendo los símbolos del Escudo Nacional”.

«Venezuela recibiendo los símbolos del Escudo Nacional»

En 1941, Centeno Vallenilla donó a la iglesia de San Martín un cuadro que representa a la Virgen de Coromoto, que por entonces estaba dejando de ser una advocación mariana circunscrita a la región llanera para abarcar el resto del país, ya que los obispos la proclamaron patrona de Venezuela en 1942 y el papa Pío XII ratificó dicha decisión en  1948.

La virgen de la pintura de Pedro Centeno Vallenilla sostiene al niño Jesús con su mano derecha, y debajo del Infante se aprecian tres querubines: uno blanco, uno indio y otro negro.  

Virgen de Coromoto de Centeno Vallenilla

Este detalle llamó la atención de Andrés Eloy Blanco cuando contempló el cuadro en 1936 y le sirvió de inspiración para un poema de 79 versos en el que le pide a un “pintor sin tierra en el pecho” que “aunque la Virgen sea blanca, píntame angelitos negros”.

En el siguiente video pueden escuchar una grabación del propio Andrés Eloy recitando su obra.

Legado musical

Andrés Eloy Blanco nunca incluyó “Píntame angelitos negros” en un libro mientras vivió (finalmente figuró en el volumen póstumo “La Juanbimbada”, editado en 1959), pero el poema tuvo gran difusión nacional e internacional en los años siguientes a su composición y no tardó en dar el salto al formato que consolidaría su fama.

En 1946, el compositor mexicano Manuel Álvarez Rentería, apodado “Maciste”, adaptó el poema de Andrés Eloy a formato de bolero. Para ello tomó 24 versos del texto original y modificó ligeramente la letra. Toña La Negra fue la primera en interpretar la nueva canción.

El propio Andrés Eloy Blanco confesó que no le gustaba mucho la versión musical de su poema, pero también admitió que era la única obra que le generaba ingresos económicos en los tiempos de penurias y exilio que siguieron al derrocamiento de Rómulo Gallegos, en cuyo gobierno el poeta ocupó la cartera de Asuntos Exteriores.  

La consagración definitiva de la canción llegó en 1948, cuando se estrenó la película mexicana “Angelitos Negros”, protagonizada por el astro Pedro Infante, quien también interpretó el bolero en una escena.

Ver también
oportunidad

Esta película tuvo diversas versiones cinematográficas y televisivas en las décadas siguientes. Sin ir más lejos, la cantante cubana Celia Cruz protagonizó en 1997 la telenovela mexicana “El alma no tiene color”. Sobra precisar que la “guarachera” también cuenta con su interpretación de la mítica canción.

Muchos otros intérpretes han incorporado “Angelitos negros” en su repertorio, entre ellos el bolerista cubano Antonio Machín.

El cantante mexicano Javier Solís.

La cantante y actriz estadounidense Eartha Kitt, quien por cierto también encarnó a gatúbela en la serie televisiva de los años 60 “Batman”.

La cantaora española Lola Flores.

La intérprete de soul estadounidense Roberta Flack.

El cantaor español Diego el Cigala.

Y la cantante venezolana Soledad Bravo.

¿Cuál es tu reacción?
Confuso
0
Divertido
0
Me encanta
5
Me gusta
2
Sorpresa
0
Ver comentarios

Dejar una Respuesta

Tu correo electronico no sera publicado.

SUBIR AL INICIO
¡NO sigas este enlace o serás bloqueado en este sitio!
X