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La Caracas de José Gregorio Hernández

La Caracas de José Gregorio Hernández

Michael Nissnick
José Gregorio Hernández

José Gregorio Hernández, el «médico de los pobres», modernizador de la medicina venezolana y la figura más venerada del país, está en boca de todos gracias al reciente anuncio de su tan deseada beatificación, que lo acerca todavía más a la santidad, aunque desde hace mucho tiempo el pueblo venezolano ya le otorgó esa distinción.

José Gregorio Hernández vivió buena parte de sus 54 años de vida en Caracas. En aquella ciudad de los techos rojos de apenas 60 mil habitantes estudió, enseñó, innovó, sanó, practicó la caridad y encontró su trágica muerte. Echemos un vistazo a algunos de los lugares más emblemáticos que frecuentó.

Colegio Villegas

Nacido en Isnotú, estado Trujillo, en 1864, José Gregorio Hernández llegó a Caracas en 1878 y durante los siguientes cuatro cursó estudios básicos en uno de los centros educativos más prestigiosos de la ciudad, el Colegio “La Paz”, mejor conocido como “Villegas” por su fundador, Guillermo Tell Villegas Pulido, quien también ocupó brevemente la presidencia de la República en 1892.

Con más de 120 alumnos, el Colegio Villegas constaba de una sola planta y estaba ubicado cerca de la Santa Capilla, el templo de estilo neogótico construido por Antonio Guzmán Blanco en 1883. El niño José Gregorio acudía allí a misa los domingos junto a sus compañeros. Años más tarde, sería uno de los lugares que visitaría el día de su muerte.

Santa Capilla de Caracas

Palacio de las Academias

Tras graduarse en el Colegio Villegas en 1882, José Gregorio Hernández entró a estudiar en la Facultad de Ciencias Médicas en la Universidad Central de Venezuela (UCV), que por entonces tenía su sede en el centro de Caracas, en otro edificio neogótico guzmancista.

Palacio de las Academias, antigua sede de la UCV

Allí funcionó la UCV durante casi un siglo, entre 1856 y 1952. En la actualidad el edificio alberga seis academias nacionales (entre ellas las de historia y medicina), por lo que se lo conoce como “Palacio de las Academias”.

Hernández obtuvo el título de médico en 1888 y durante el resto de su vida profesional alternó el ejercicio de su profesión con la enseñanza de la medicina en la UCV y en otros espacios vinculados a ella, como el Instituto Anatómico, inaugurado en 1912 y ubicado originalmente en la esquina de San Lorenzo de la parroquia San José. Desde 1952 funciona en las instalaciones de la Ciudad Universitaria.

Antigua sede del Instituto Anatómico de la UCV

El paraninfo de la UCV también sirvió de escenario  al velatorio del doctor Hernández el día siguiente de su fallecimiento.

Hospital Vargas

Con el fin de que Caracas contara con un centro de salud moderno al estilo de los hospitales parisinos, el presidente Juan Pablo Rojas Paúl decretó el 16 de agosto de 1888 la construcción del Hospital Vargas, bautizado así en honor al médico  primer  presidente civil de Venezuela, José María Vargas. El edificio, con una capacidad de mil camas, se inauguró el 5 de julio de 1891.

José Gregorio Hernández
Hospital Vargas

Rojas Paúl también otorgó a José Gregorio Hernández una beca para que se formara en París y adquiriera en la capital francesa los conocimientos y el instrumental necesario para el funcionamiento del nuevo hospital. Hernández practicó la medicina en el Hospital Vargas durante las siguientes décadas.

Asimismo, hasta aquí trasladaron al “médico de los pobres” ya sin vida tras el accidente automovilístico del 29 de junio de 1919. Su colega Luis Razetti se encargó de examinarlo.

La Pastora

Durante sus años en Caracas, José Gregorio Hernández vivió y tuvo su consulta privada en una casa entre las esquinas de San Andrés y Desbarrancados, en la parroquia La Pastora.

La vivienda ya no existe y en su lugar hoy funciona un estacionamiento.

José Gregorio Hernández
Antigua vivienda de José Gregorio Hernández

Asimismo, en la cercana iglesia de La Pastora, Hernández comulgó y oyó misa la última mañana de su vida.

Iglesia de La Pastora

Seminario Metropolitano de Caracas

Movido por su enorme devoción, José Gregorio Hernández intentó tres veces, sin éxito, abrazar la vida religiosa. La primera y la última tuvieron lugar en Italia y la segunda en el Seminario Metropolitano de Caracas, al que ingresó en 1909. Pero solo estuvo tres semanas debido a la insistencia de sus alumnos para que volviera a la docencia.

En ese entonces, el Seminario Metropolitano estaba ubicado cerca de la Asamblea Nacional y dentro de su recinto figuraba la capilla Santa Rosa de Lima, escenario de la histórica firma del acta de independencia el 5 de julio de 1811.

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Capilla Santa Rosa de Lima

El seminario se trasladó en 1920 a Sabana del Blanco, actual sede de la Universidad Católica Santa Rosa.

Esquina de Amadores

El 29 de junio de 1919, cuando cumplía 31 años de graduado como médico, José Gregorio Hernández murió atropellado por uno de los escasos 500 vehículos que entonces circulaban por las calles de Caracas. El «médico de los pobres» cayó y falleció cuando su nuca impactó con el borde de la acera.

José Gregorio Hernández
Muerte de José Gregorio Hernández

El accidente ocurrió en la esquina de Amadores, parroquia La Pastora, en cuya botica (que todavía existe) Hernández había comprado un medicamento para una de sus pacientes momentos antes del fatídico suceso.

Farmacia Amadores

Actualmente un mural y varias placas de mármol honran la memoria de José Gregorio Hernández en Amadores. Igualmente, la cercana avenida Oeste 9 se bautizó con su nombre en 2009.

José Gregorio Hernández
Esquina de Amadores

Cementerio General del Sur-Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria

El entierro de José Gregorio Hernández, al día siguiente de su muerte, fue de las mayores manifestaciones de luto en la historia de Caracas.

Tras pasar por la UCV y la Catedral de Caracas, se dispuso una carroza fúnebre para trasladar los restos del médico al Cementerio General del Sur. Pero la multitud exclamó: “¡El doctor Hernández es nuestro! ¡El doctor Hernández no va en carro al cementerio!”. La procesión hacia el camposanto duró varias horas y concluyó ya entrada la noche.

José Gregorio Hernández
Entierro de José Gregorio Hernández

El cuerpo de José Gregorio Hernández descansó en el Cementerio General del Sur durante los siguientes 56 años. Un concurso convocado por el Gremio de Obreros y Artesanos decidió su epitafio: “Médico eminente y cristiano ejemplar. Por su ciencia fue sabio y por su virtud justo. Su muerte asumió las proporciones de una desgracia nacional. Caracas, que le ofrendó  el tributo de sus lágrimas, consagra a su memoria este sencillo epitafio, que la gratitud dicta y la justicia impone”.

En 1975, luego de que un incendio destruyera la tumba del doctor Hernández, se decidió el traslado de los restos a la capilla sur de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, donde permanecen hasta hoy.

José Gregorio Hernández
Tumba de José Gregorio Hernández
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