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La Señora ÍMBER se encuentra con su público

La Señora ÍMBER se encuentra con su público

ÍMBER

Un maravilloso equipo lleno de talento se ha reunido para traer a las tablas a “La Señora ÍMBER”, la obra es el producto de la adaptación y dirección de Javier Vidal, quien con su vasta experiencia sabe hacer todo lo necesario para interferir en la línea del tiempo y traernos de nuevo a la gran Sofía Ímber frente a frente.

Compartimos algunas palabras con el equipo: 

Julie Restifo es la encargada de hacer visible ante nosotros a la inolvidable Señora Ímber: “el proyecto nace del libro de Diego Arroyo Gil, y desde el principio se pensó que Sofía tuvo una vida tan interesante que podía ser llevada con facilidad al teatro, a través de un sin número de aristas para desarrollar.

La adaptación al teatro se muestra en 90 minutos aproximadamente, y lo que puede disfrutar el público durante ese tiempo es lo que le pasaba a Sofía por dentro. Esta increíble dama debió asistir al psiquiatra casi toda su vida, tenía una condición realmente fuera de lo común, durante una etapa llegó incluso a viajar 8 horas diarias en tren para ir a sus citas. Ella sufría de Angustia Post existencial y de Claustrofobia Obsesiva, sumado a las dolencias físicas provocadas por la Artrosis. Existen libros inspirados en su condición médica, que era bastante singular y difícil de sobrellevar.

Por primera vez como actriz sentí que tenía una gran angustia en mi interior, porque sabía el elevado nivel del compromiso al que me enfrentaba. Sofía Ímber trató de explicarnos que siempre detrás del éxito hay sufrimiento. La gente la criticó mucho sin llegar a comprender su fuerza. Cuando sucedió la muerte de su esposo Carlos Rangel ella siguió trabajando sin descanso, el público de la época no lo supo entender, pero Sofía explicó: “me sentenciaría a mí misma a una invalidez de la cual no podría levantarme”, haciendo referencia a la acción de permitir que el sufrimiento la abrazara por completo”.

El Productor Samuel Hurtado es el encargado de atar todos los cabos: “Soy el puente conductor para que todo suceda, me tocó incluso ser fotógrafo y diseñador. La embajada de España nos ayudó mucho. Este fue el año de las alianzas, y en pleno proceso creativo vino el apagón, durante la angustia cuando Caracas estaba en caos, nosotros nos metimos en una burbuja y nos sentamos los 3 a estudiar los personajes, eso me salvó de caer en estado de crisis. Nuestra mística especial de venezolanos no nos dejó detenernos, estamos pintados con mucha fortaleza y queremos rescatar el conocimiento de nuestra historia. Siempre digo lo mismo: este es mi último trabajo, ja ja ja y siempre tengo mis ojeras porque siempre falta algo por resolver”.

Javier Vidal comparte su pasión a través de emociones que no pueden medirse: “La idea es de Samuel, cuando nos reunimos yo preparé una pasta improvisada en la casa y comenzamos a conversar. Yo tenía “mi” Sofía, de cuando trabajamos en la revista, aprendí mucho de su disciplina, su mano izquierda es lo que más me ha quedado de ella. En la obra se puede ver a la Sofía de Arroyo Gil que tan brillantemente ha logrado plasmar. “De mis amores cuánto no se ha hablado”, decía Sofía y ésa es la frase que conecta con los sentimientos. Me baso en las enseñanzas de Magritte y por eso utilizo conceptos como: “esta no es la cama de Sofía”.

Diego Arroyo Gil nos habla de la experiencia que lo forjó todo: “Sofía Ímber es una mujer con mucho currículum. Fui aterrado a entrevistarla, ella me llamó y yo por temor le dije que no, pero se las arregló para llevarme a su casa. Ella era como un relámpago sin edad. Nuestras reuniones duraron 3 años y yo aún no sabía cómo iniciar. Entendí que detrás de la máscara pública existía una vida intensa. Ella decía: “cuando yo quiero, quiero con terror”. Yo comencé mi trabajo hablando en tercera persona, pero no me gustaba porque sentí que no tenía la voz de Sofía. Nadie que conocía a Sofía quedaba igual.

Yo no la describo, es un monólogo porque ella habla en primera persona, cuando estaba por salir el libro me dijo: “yo estoy aterrada porque ésa soy yo, y yo soy una vaina fastidiosísima”. No he conocido a otra persona con ese nivel de complejidad. La mujer de hierro era en realidad por dentro una muchacha que temblaba. Siendo rusa se hizo totalmente venezolana.

Para mí el teatro es la vena del arte más viva porque lo reúne todo. Sofía es para todos nosotros una carga muy fuerte, llevar la historia al teatro nos alivia. Sofía era pesimista por naturaleza, un día le pregunté: ¿por qué no le das algo a la esperanza?, y ella me respondió: “¿acaso la esperanza merece que le demos algo?”. Sofía no conocía un no, ella decía que el periodista le da lo interesante a los personajes, ella sentía que ser viuda era como pertenecer a un sindicato, por eso no le gustaba que la calificaran como tal. Como periodista me interesa el misterio humano, no soy escritor, yo no estudié letras, yo estudio a las personas que entrevisto”.

El montaje viene de cumplir el arduo compromiso de 10 funciones en Paseo Wynwood, Miami, Estados Unidos, y ahora tendremos todos la gran oportunidad de verla en su segunda presentación en Caracas, en el Teatro de Trasnocho Cultural, dentro del C.C Paseo Las Mercedes, desde el 02 de Agosto hasta el 29 de Septiembre, los días viernes a las 6:00 p.m. y los sábados y domingos a las 4:00 p.m. Una experiencia que no pueden perderse.

Para mayor información revisar: https://www.trasnochocultural.com/obra/8230/

La Señora Imber

Obra Sofía Imber

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